En mañanas como hoy sonreía...
Aunque realmente viviera una melancolía…
En mañanas como hoy soñaba…
Incluso con aquello que ni imaginaba…
Me pregunto:
¿Era iluso Yo en aquel tiempo?...
Vivía quizás alejado de la realidad?
¿Era delirio entonces aquel pensamiento…
O ¿realmente creí en la felicidad?
Todo era lógicamente poco posible…
Aquello era soñar, total, costaba poco…
Porque en aquella realidad éramos invencibles…
Y lo importante era procurar no volvernos locos…
Soñamos entonces y fuimos inocentes…
Iluso solían, reiteradamente, decirme…
Hoy a lo lejos, nos vemos en el presente….
Y hoy incrédulo observo, y me reafirmo…
En lo que he podido…Convertirme…
Pasa el tiempo… Orgulloso estoy…
Ahora los sueños son diferentes…
La melancolía vuelve, a ratos, inclemente…
Ahora ya los delirios no son de buena vida….
Tampoco de buenos manjares o comida….
Ahora los sueños son más profundos…
Intentando entender las cosas de este mundo….
Ahora el delirio es buscar la supuesta justicia…
En un mundo que se ahonda en la malicia…
Finalmente…
¿Quién me diría a mí? Perdiendo la voz….
En mi dulce utopía…
Inocente Yo….
¡Madre mía!...
¡Que llegaría Yo a aquello que quería…!
Sin olvidar los vaivenes de la vida…
Qué del joven intrépido y atrevido… ¿quién diría?...
Encontrar entonces la esperanza querida….
Porque simplemente el sueño…
Con el tiempo se hizo ruego…
Alguna vez se hizo rezo…
Aprendiendo a configurar un verso…
Porque simplemente lo soñado…
Hace que esto que vivimos, pueda ser…
AMADO…

