jueves, 13 de noviembre de 2008

MI DÉCIMO OCTAVO ANIVERSARIO…


PARTE I
Mi vida sumergida en los laureles del pasado…
Sintiéndome triste vacio abandonado y otras veces
Amado…
Han pasado por mis sentidos tantas sensaciones…
Que hacen hoy en día vulnerables mis emociones…

De pequeño criado con dureza…
Mi realidad me trasmitía…
En cantidades la firmeza…
De miedos surgió mi valentía…
De golpes nació mi alegría…
Y en conjunto una fortaleza…

Mi madre me trasmitió una crianza…
Muy, muy dura… con una pizca de amor…
Aunque siendo crítica nuestra situación…
En mí nació la esperanza…
Aunque tuve que padecer dolor…
Se ensanchó de valores mi corazón…

De tantos dolores surgieron debilidades…
De aflicciones aprendí verdades…
Asimilando mis equivocaciones…
Aprendí grandes lecciones…
De caídas aprendí a levantarme…
De desilusiones a auto animarme…


PARTE II

Yo que aprendí de niño,
Como duelen los insultos, el racismo,
La marginación, el hambre, la tristeza…
Como duelen las realidades de la pobreza…

Yo que aprendí de niño,
Como mata el orgullo, la ambición,
La codicia, el odio de los sin corazón…
Los insensibles que hacen del dinero su pasión…

Es que a lo largo de mi existencia…
Aprendí tantas cosas…
Algunas no tan buenas otras maravillosas…
Siempre con paciencia…

Aprendí que no se puede criticar o juzgar a nadie…
Que nadie es perfecto…
Que todos dependemos de alguien…
Y que debemos procurar ser rectos…

Aprendí que las caídas tienen glorias…
Cuando aprendes a tu solo levantarte…
Aprendí que las victorias…
Son aprender a aceptarte…

Aprendí a arrodillarme…
Y dejar a un lado el orgullo…
Aprendí a que hay un Dios…
Que nada es mío que todo es suyo…

Aprendí a ser feliz…
A sonreír por dentro y por fuera…
A ser un aprendiz
Y aprender de cualquiera…

Aprendí a no complicarme la vida…
Que los problemas tienen solución…
Que así estés perdido hay una salida…
Y a pensar siempre con el corazón…

Aprendí a aceptar al mundo…
Que todos somos diferentes,
A aceptarme a mí mismo…
Que soy como ninguno…

Aprendí a reír siempre…
Así sean duros los momentos…
Que tenemos que ser valientes…
Y fortalecer nuestros cimientos…
Pues no valen los lamentos…

Aprendí que rendirse en la vida…
No es una opción…
Solo es una simple salida…
Que nos trae desilusión…

Aprendí a ser terco y persistente…
A no dejarme cohibir ni amilanarme…
A ser siempre elocuente…
Y a no menospreciarme….

Aprendí que el amor…
Es lo más maravilloso…
¡Que viva su fervor!…
Ese es un sentimiento glorioso…

Aprendí que la vida…
Es eso y mucho más…
Que no importan las heridas…
Si no hacia donde vas…

Aprendí que la vida es aprender…
Que no importa ganar o perder…
Solo que pienses…
Que no se puede retroceder…