domingo, 2 de agosto de 2015

SALSA Y POESÍA... ALMA MÍA...



SALSA Y POESÍA... ALMA MÍA...


Entonces Yo,
YA NO SOY Yo…
Mientras bailo… son ellos, esos sonidos…
Aquellos ritmos de mis antepasados…
Que me hacen sentir vivo…
Y retumban en mi pecho…

Aquellos africanos
Que de la esclavitud hicieron ritmos…
Y en la impunidad maléfica…
Alegremente hicieron música…
Porque encarcelados se sintieron vivos…
Expresando sus voces tiernas pero rústicas…

Y en el ritmo ellos hicieron una canción….
Y así lentamente en el suspiro de tambores…
Se escucharon los latidos de un indignado corazón…

Corazón ardiente y africano
Que luego con el pasar de los años
Se convertiría en cubano, peruano, colombiano
Y por supuesto ecuatoriano…
Y así el timbal con su tu-tu-tu pra¡ tu-pra¡¡  y con su tutún resurgió…

Y retumbó en el pecho!
Y con ese resurgir…
Y con ese latir
Comenzaron con el movimiento..
Y después surgieron los pasos…
Y así se menearon los pies…
Como se mueven las manecillas del reloj…
Pero de un reloj que no es otro que el latir
De un corazón…

Porque los pálpitos…
En algún instante…
Se transformaron en cánticos…
Fruto incólume del sentimiento constante…

Y es que amigos la salsa…
En algún momento…
Y dentro de la esclavitud y la agonía…
Hizo renacer
La identidad africana y su alegría…

Porque ahí del negro renegrido…
Y del negro bembón
Surgió el gran sonido de un tambor
Y entre tambores…
Y entre timbales
Con el bongó…
Y el ruido de una campana... y con su güiro…
El negro volvió…
A sentirse vivo…

Entonces dejó de ser una simple humillación…
Y se convirtió en el latir del sonido… que se hizo canción…

Así amigos míos… allá a lo lejos…
En algún instante…
Los negros se sentían pendejos…
Y expresaron el sentimiento constante…

Hicieron de la triste agonía…
Algunos la siempre tan digna poesía…
Y otros se refugiaron en los ritmos africanos…
Para nunca olvidar a sus hermanos…

Y así con el pasar del tiempo…
Se fue haciendo más grande el sentimiento…
Y algún instante hubo una mezcla entre el sonido y la poesía…
Y así surgió la canción, como símbolo de afroamericana alegría....

Y después entre tanta comparsa…
Surgió lo que algún inocente…
Llamó salsa…
Sí, eso que usted tan alegremente baila…

Entonces la esclavitud dejó de ser una simple humillación…
Y se convirtió en el latir del sonido… que se hizo canción…

Por ello…
Si usted me llama salsero…
Recuerde…
Que poeta fui primero…


lunes, 30 de marzo de 2015

Mi Verso Atrevido…


Mi Verso Atrevido…

Porque simplemente Yo, no nací en París... 
Porque simplemente Yo, nací en Guayaquil... 
Por eso Yo no soy poeta de Dioses varios... 
Simplemente escribo la poesía del barrio...

No hablo de eruditas frases de sentido abstracto... 
Sino  del calor que se siente en la calle y en el contacto... 
En el cara a cara en el mano a mano...

En la semilla que va floreciendo en la solidaridad... 
En la que siente el pueblo o los que somos de barrio... 
En la energía de la familia amistad... 
Y en el simple subsistir diario...

Y por eso Yo no puedo hablar de lirios... 
Ni de sinfonías artísticamente puras y uniformes... 
Yo puedo hablar de ciertos delirios... 
Y de las sensaciones generales inconformes...

Porque la afinidad de mi inspiración... 
Nació ahí. Entre el fuego y la vida. . 
Entre la constante indignación...
Y entre la cura de ciertas heridas...

Por eso mi poesía es llana... 
Como decir a un amigo pana... 
Para distinguir lo bonito de lo barato...
Y para perennizar mi más fiel retrato...

Porque mi poesía va de la costa al valle...  
Y porque entre el pueblo y la ciudad… 
Mi versos prefieren ser de la calle...

Rasga entonces la fortaleza de un poema...
 Rasga así como rasga nuestra vida…  
Rasga entre problema y problema... 
Intentando no ser suicida!!!

Rasga mi orgullo muchas veces enfurecido... 
Rasga porque alguna vez reproché el estar vivo... 
Rasga porque aprendimos a ser atrevidos... 
Aprendiendo a escuchar a nuestros latidos...

Rasga entonces mi áspero verso…
Rebelde y a veces sin rima...
Rasga soberbio y travieso...
Pero luchando por la vida…

domingo, 22 de febrero de 2015

Mis raíces…

Soy negro, indio, blanco, o ¿mestizo?




Cómo olvidar mis raíces, si por mis venas corre…
La sangre del indio, del blanco, del negro… del mestizo…
Cómo olvidar quién soy, si mi orgullo si interpone…
Cómo no luchar si de guerrero nací… y así el creador me hizo…

Cómo olvidar mis rasgos identitarios…
Si por mi sangre corre… sangre de ecuatoriano…
Si en mi mirada intensa y profunda, está la mirada…
Del Indio Guayas…. Y de la india Quil…
Si en mis recuerdos retumban las calles de Guayaquil…

Cómo olvidar mi alegría y mi tristeza…
Si en mis venas corre sangre de la realeza…
Como olvidarlo si así canto, y así bailo como el negro renegrido…
Así con el orgullo de la sangre del hidalgo castizo…

Cómo olvidar entonces, que no nací para resignarme…
Que no estoy para vivir, y en la vida amilanarme…
Porque simplemente no puedo olvidar de dónde he salido…
Porque mi sangre lucha y mi corazón retumba latido tras latido…

Así es mi voz, como el sonido que se amplifica en las altas montañas…
Así es mi alma feroz, como las grandes llanuras de la Iberia profunda…
Así es mi convicción, viviendo hoy sin olvidar el mañana…
Así es mi esperanza, que lucha  sin cesar aunque parezca moribunda…
Así es mi espíritu rebelde y furtivo
Como el negro que luchando, deja ser cautivo.
Así es mi complicado camino…
Así sin olvidar mi anhelado destino…
Así para recordar…
Que no es coincidencia poder decir hoy…
Estoy vivo…

Porque el orgullo de la sangre que corre por mis venas…
No permite olvidar que no soy un simple coleccionista de penas…
Que nací para luchar… por las batallas perdidas… y por las tristezas ajenas…
Y porque simplemente, mi estirpe no me permite… vivir como cualquiera…

Como no quererme cuando me miro al espejo…
Si mi encanto encierra, el encanto de mi pueblo…