Soy negro, indio, blanco, o ¿mestizo?
Cómo olvidar mis raíces, si por mis venas corre…
La sangre del indio, del blanco, del negro… del
mestizo…
Cómo olvidar quién soy, si mi orgullo si interpone…
Cómo no luchar si de guerrero nací… y así el creador
me hizo…
Cómo olvidar mis rasgos identitarios…
Si por mi sangre corre… sangre de ecuatoriano…
Si en mi mirada intensa y profunda, está la mirada…
Del Indio Guayas…. Y de la india Quil…
Si en mis recuerdos retumban las calles de
Guayaquil…
Cómo olvidar mi alegría y mi tristeza…
Si en mis venas corre sangre de la realeza…
Como olvidarlo si así canto, y así bailo como el
negro renegrido…
Así con el orgullo de la sangre del hidalgo castizo…
Cómo olvidar entonces, que no nací para resignarme…
Que no estoy para vivir, y en la vida amilanarme…
Porque simplemente no puedo olvidar de dónde he
salido…
Porque mi sangre lucha y mi corazón retumba latido
tras latido…
Así es mi voz, como el sonido que se amplifica en
las altas montañas…
Así es mi alma feroz, como las grandes llanuras de
la Iberia profunda…
Así es mi convicción, viviendo hoy sin olvidar el
mañana…
Así es mi esperanza, que lucha sin cesar aunque parezca moribunda…
Así es mi espíritu rebelde y furtivo
Como el negro que luchando, deja ser cautivo.
Así es mi complicado camino…
Así sin olvidar mi anhelado destino…
Así para recordar…
Que no es coincidencia poder decir hoy…
Estoy vivo…
Porque el orgullo de la sangre que corre por mis
venas…
No permite olvidar que no soy un simple
coleccionista de penas…
Que nací para luchar… por las batallas perdidas… y
por las tristezas ajenas…
Y porque simplemente, mi estirpe no me permite…
vivir como cualquiera…
Como no quererme cuando me miro al espejo…
Si mi encanto encierra, el encanto de mi pueblo…

